¿Qué se debe considerar para los antecedentes?
La elaboración de los antecedentes, también denominada Estado del Arte, representa una de las tareas más desafiantes dentro del proceso de investigación, ya que exige habilidades de análisis, síntesis y redacción rigurosa (Soto, 2019). Estos antecedentes constituyen el contexto teórico y empírico que sustenta el estudio, y permiten comprender cómo ha evolucionado el conocimiento sobre una temática específica. En este sentido, resulta esencial comprender qué son los antecedentes, cuál es su propósito y cómo deben estructurarse adecuadamente (Gallego, 2018).
¿Para qué sirven los antecedentes de la investigación?
Según Orozco y Díaz (2018), los antecedentes cumplen funciones fundamentales en cualquier investigación:
- Revelan lo que otros investigadores han estudiado sobre el tema y señalan qué aspectos aún no han sido explorados completamente.
- Proporcionan una base sólida sobre la cual definir el alcance y los objetivos de la investigación.
- Ayudan a determinar desde qué ángulo abordar el tema, ofreciendo diversas perspectivas y enfoques previamente explorados.
¿Qué contenido debe ir en los antecedentes?
Según Orozco y Díaz (2018), los antecedentes deben contener información relevante y relacionada con el tema de investigación. Algunos de los componentes esenciales incluyen:
- Descripción del proceso de construcción de los antecedentes.
- Relación de cada antecedente con las variables o categorías del estudio.
- Detalles bibliográficos: autor, año y título de la publicación.
- Breve exposición de la problemática abordada en cada estudio.
- Objetivos del estudio y marco metodológico utilizado.
- Conclusiones relevantes que inciden en las variables de interés.
- Resumen de los aportes teóricos de los estudios anteriores.
¿Cómo se estructuran los antecedentes?
Hadi et al. (2023) indican que la estructura de los antecedentes debe incluir al menos un título descriptivo, el objetivo general del estudio revisado, la metodología aplicada, y los resultados o conclusiones más relevantes.
La presentación puede hacerse en párrafos separados o en un solo bloque, dependiendo del estilo del investigador. Además, se recomienda que los antecedentes guarden coherencia con la investigación actual:
- Deben abordar al menos una de las variables del estudio.
- Deben compartir características similares de población (por ejemplo, si la investigación se desarrolla en un hospital, buscar estudios en centros médicos).
- Deben emplear metodologías comparables.
Si el estudio es cualitativo, lo ideal es que los antecedentes también provengan de investigaciones cualitativas, lo cual facilita la comparación y refuerza la coherencia metodológica.
Conclusión
Los antecedentes no son un simple listado de estudios previos, sino una construcción analítica que contextualiza y fundamenta la investigación. Su correcta elaboración exige rigor en la selección de fuentes, coherencia metodológica y capacidad de síntesis crítica.
Referencias
- Gallego, J. (2018). Cómo se construye el marco teórico de la investigación. Cadernos de Pesquisa, 48(169), 1–10. https://doi.org/10.1590/198053145177
- Hadi, M., Martel, C., Huayta, F., Rojas, R., & Arías, J. (2023). Metodología de la investigación: Guía para el proyecto de tesis. Instituto Universitario de Innovación Ciencia y Tecnología Inudi Perú S.A.C. https://doi.org/10.35622/inudi.b.073
- Orozco, J., & Díaz, A. (2018). ¿Cómo redactar los antecedentes de una investigación cualitativa? Revista Electrónica de Conocimientos, Saberes y Prácticas, 1(2), 26. https://doi.org/10.30698/recsp.v1i2.13
- Soto, S. (2019). Recomendaciones para redactar los antecedentes de una investigación o tesis. https://tesisciencia.com/2019/09/23/recomendaciones-para-redactar-los-antecedentes-de-una-investigacion-o-tesis/


